
Otra tarde roja de esas que me gustan a mi.

Otra tarde roja, de esas que me hicieron parar de mi cómodo silla o colchoneta, para irla a buscar con mi cámara en el bolsillo de mi ropa "sport".

"Unas tardes preciosas están haciendo en Medellín". Siempre pienso.
Y mientras la gente me sigue mirando raro por mi cámara, yo seguiré mirando al mundo, por sus colores.



