viernes, 24 de abril de 2009

Al acabar el día, se inicia la noche


Se escondía el sol como cuando Dios muestra sus rayos benvolentes e inalcanzables.

Al otro lado ya había salido la Luna y nosotros íbamos paseando mientras la tarde y la fresca.

1 comentario:

Albornoz dijo...

Bacanas las fotos! Ese tipo de atardeceres tienen cierta magia que me gustaría poder capturar siempre con una cámara... lo que pasa es que a esa hora normalmente estoy en la oficina y de malas como el que no tiene ventanas cerca.